El virus SARS-CoV-2, conocido como coronavirus y responsable del Covid-19 es una enfermedad que causa fiebre, tos y dificultad para respirar. En los casos más graves puede desembocar en neumonía que puede conducir a la muerte.
El estado de alarma ante la grave crisis sanitaria que vive el país nos obliga a estar confinados en nuestras casas para evitar contagios. Estas medidas excepcionales nos limitan al máximo posible los desplazamientos. Por ley, únicamente podremos salir del domicilio para comprar, visitar al médico, acudir al trabajo o sacar al perro. A continuación, te damos las claves para evitar 'introducir' el virus en casa. También te mostraremos todos los trucos para desinfectar tu casa de forma correcta.
Al entrar en casa, evita tocar las superficies comunes. Evita el ascensor, tocar las barandillas, los pomos de las puertas, la puerta del buzón, etc.
Ten siempre tu gel desinfectante de manos cerca para usarlo antes de entrar en casa. Cuando ya estés dentro, lávate las manos en profundidad. Otra medida de seguridad que recomendamos es quitarte siempre los zapatos al entrar y ponerte un calzado que solo uses para estar en casa. No es una medida que se recomiende solo para evitar el contagio de coronavirus, también para tratar de reducir al máximo el riesgo de traer de la calle cualquier agente patógeno.
En primer lugar, debes tener clara la diferencia entre limpiar y desinfectar, ya que si limpias sin desinfectar no estarás matando los virus y bacterias.
Las superficies lisas no porosas como los pomos de las puertas, los teléfonos móviles o las mesas son ideales para transportar los virus en general por lo que, deberías limpiarlos con frecuencia. En cambio, las superficies porosas como el cabello, la tela o el papel no permiten que los virus sobrevivan tanto tiempo. Esto es así porque los diminutos agujeros de esos materiales pueden atrapar el microbio e impedir su transferencia.
Lo ideal es limpiar primero y desinfectar después con un agente químico como alcohol para desinfectar o lejía sin detergente. Así, para una mayor efectividad, en el momento de la limpieza se podrá colocar en un pulverizador una solución de alcohol con, al menos, un 70% de concentración. Antes de empezar a cocinar puedes rociar con esta mezcla la encimera y los utensilios que vayas a utilizar. Deja actuar unos cinco minutos y retira con un algodón antes de que se seque. No hay que ser paranoico, pero lo ideal es hacerlo varias veces al día.
El Consejo General de Enfermería (CGE) recomienda una serie de medidas para la convivencia con personas infectadas. A través de una infografía, nos muestran los pasos a seguir para una correcta limpieza y desinfección de los domicilios de los afectados para evitar nuevos contagios entre sus familiares:
En este gráfico se hace un recorrido por el domicilio para señalar aquellos puntos en los que hay que tener una mayor atención. Tendrás que tener siempre una disolución en la que haya 20 cc de lejía por cada litro de agua y seguir las siguientes recomendaciones en la limpieza del hogar:
Por último, recuerda, extremando las precauciones reducirás la posibilidad de contagio en casa.